“¡VALME, SEÑORA, VALME! que si protegéis esta empresa, que bajo los auspicios del Cielo, para honra de Dios y gloria vuestra, acometí un día, yo os ofrezco levantar aquí un santuario, donde coloque vuestra Imagen para perpetuar la memoria de tan grande beneficio, depositando sobre el altar el primer trofeo que gane a los enemigos de la fé cristiana y de la Patria”.
Con estas palabras se encomendaba el Rey Fernando III de Castilla y León ("El Santo") a la Virgen para poder reconquistar Sevilla a los musulmanes. El 23 de Noviembre de 1248, tras firmar las capitulaciones 4 días antes, Sevilla queda de nuevo en manos cristianas.
Y allí, donde el Rey y, en la actualidad, patrón de mi ciudad, pronunció estas palabras me encontraba yo pasados más de setecientos años, para dar una vuelta en bici, en el Cerro de Cuarto, llamado así por distar cuatro millas de Sevilla.
En mi opinión, sin fundamento científico-histórico alguno, la elección de este enclave tiene su lógica:
- Es una elevación desde la que se podía divisar la zona y la ciudad.
- Lo que yo creo que es el antiguo cauce del río Guadaíra, que cruza la Avenida de Jerez, donde está la Ciudad Deportiva del Betis, era un accidente geográfico que podía impedir un ataque sorpresa por parte de tropas musulmanas.
- El Cauce del Guadalquivir se encontraba muy cerca de este enclave, por lo que la obtención de agua para abastarecer a los militares y sus animales podía ser relativamente fácil. No obstante, la leyenda cuenta que el Rey, tras encomendarse a la Virgen, clavó su espada en el suelo y dijo: "¡Si Dios quisiere agua aquí hubiere! ", brotando un manantial y dando lugar a lo que hoy es la barriada "Fuente del Rey".
Hoy día la zona, obviamente, está completamente transformada. Es una zona rural, rodeada por zona urbana, el barrio de Bellavista.
Subiendo al Cerro de Cuarto no encontramos con una zona de cortijos en la que la ANCCE (Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española) tiene unas instalaciones.
Frente a este cortijo se encuentra la Ermita de Valme, la que el Rey levantó tras conquistar Sevilla y en la que depositó el pendón arrebatado a los musulmanes. Hoy día es el lugar de peregrinación en la Romería de Valme. Y justo el día que fui con mi bici me la encontré con andamios y recibiendo una restauración, que no parece que sea de envergadura, como verás en las fotos.
Si continuamos el camino, descendemos el cerro y llegamos al "Cortijo de Cuarto", en la actualidad perteneciente a la Diputación de Sevilla y en la que se alberga la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola Cortijo de Cuarto. Solo pude hacer una foto desde la cancela exterior, en la que no se aprecia el edificio, y que, por otras fotografías que he visto parece que es bastante bonito. Quizás haya que ir entre semana, en horario lectivo para poder entrar.
Una vez llegado a este punto decidí volver. Para ello, deshice parte del camino y busqué el nuevo cauce del Guadaíra, donde pude fotografiar unos caballos que pastaban y unas zancudas que imagino que se alimentarían de parásitos de dichos caballos o bien de algún que otro animal acuático.
Por casualidades del destino, llegué al centro que la empresa Abengoa está construyendo en la zona de Palmas Altas.
Creo que llegué por el corredor verde metropolitano que habían cerrado desde que comenzó la obra (y que obligaba a ir por la carretera de El Copero para alcanzarlo). No sé muy bien cual era el trazado original del mismo, lo que sí vi es que en la zona, además de aceras, hay carril bici de albero "casi" compactado. Seguramente cuando esté finalizada la obra, el corredor verde quede completamente restablecido. La suerte hizo que la intuición me llevara de vuelta por una ruta en la que, si bien no había carril bici ni pista de tierra, pude circular casi todo el rato por acera y solo un pequeño tramo por asfalto sin circulación de coches ya que la zona sigue en obras y no está abierta al tráfico.
Ya bajo el puente del Quinto Centenario, entré de nuevo en la ciudad, y por abreviar un poco volví por la Avenida de la Raza (asfalto) sin meterme en el carril bici hasta que la cantidad de tráfico así lo aconsejó.
Esta salida, me ha gustado bastante ya que, no es excesivamente larga, apenas supera los 22 kilómetros contando las vueltecitas que me di por las distintas zonas en las que me paré. Si se va con cierta prisa puede hacerse en una hora, aunque yo decidí hacerla en más tiempo para poder pararme a hacer fotos y tratar de ver bien los alrededores de los puntos por los que pasaba. La ida se puede hacer casi al completo circulando por carril bici, excepto el último kilómetro que es por una carretera, no muy ancha, pero en la que durante el fin de semana apenas circulan coches. Para volver hay varias opciones, una la que comenté anteriormente y otra volver por donde vine, maximizando la distancia que se circula por carril bici.
Un aliciente adicional que tiene para mi esta ruta es que, según leo en un periódico, dentro de no mucho, esta zona estará totalmente urbanizada ya que planean vender los terrenos del Cortijo de Cuarto a la Junta de Andalucía para posteriormente edificar, manteniendo los edificios de los cortijos así como la ermita.
Pongo un mapa con la ruta seguida (si te fijas, se ve el comienzo de las obras del centro de Palmas Altas).




















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